Devocional │ Por Esto Los Discípulos No Creyeron En La Resurrección

¿Te has preguntado alguna vez por qué los discípulos de Jesús no creyeron en su resurrección de inmediato? En este artículo, exploraremos las posibles razones detrás de su incredulidad y cómo sus dudas pueden relacionarse con las nuestras en la actualidad. Acompáñanos en este emocionante estudio bíblico y descubre cómo podemos fortalecer nuestra fe a través de la experiencia de los discípulos.

La Incredulidad

La incredulidad nos impide experimentar plenamente las bendiciones y el poder transformador que provienen de una relación sólida con Dios. Cuando nos dejamos llevar por la duda y la desconfianza, limitamos nuestro crecimiento espiritual y nuestra capacidad para recibir guía y dirección divina en nuestras vidas. Además, la incredulidad puede aislar a aquellos que nos rodean, ya que puede resultar difícil para ellos compartir sus experiencias y testimonios con alguien que no cree. Por lo tanto, es crucial que trabajemos en fortalecer nuestra fe y confianza en Dios, para que podamos vivir una vida más plena y enriquecedora, tanto para nosotros como para los demás.

  1. El miedo y la confusión
    Los discípulos estaban llenos de miedo y confusión después de la crucifixión de Jesús. Su líder había sido ejecutado, y ellos temían por sus propias vidas (Juan 20:19). En medio de este ambiente de incertidumbre, les resultaba difícil aceptar la idea de que Jesús había resucitado de entre los muertos (Lucas 24:11).

  2. La incredulidad y el escepticismo
    La idea de la resurrección era algo nuevo y desconocido para los discípulos, y les resultaba difícil creer que Jesús había vencido a la muerte. Tomás, por ejemplo, se negó a creer en la resurrección hasta que vio las heridas de Jesús con sus propios ojos (Juan 20:24-29).

  3. La necesidad de pruebas
    Los discípulos necesitaban pruebas convincentes antes de aceptar la resurrección de Jesús. Jesús les mostró las heridas en sus manos y costado, y comió con ellos para demostrar que estaba vivo (Lucas 24:36-43). Fue a través de estas pruebas que los discípulos finalmente llegaron a creer en la resurrección.

  4. El papel del Espíritu Santo
    El Espíritu Santo desempeñó un papel fundamental en ayudar a los discípulos a comprender y aceptar la resurrección de Jesús. En el día de Pentecostés, el Espíritu Santo descendió sobre los discípulos y les dio el poder y la sabiduría para predicar el evangelio de la resurrección (Hechos 2:1-4).

Aunque los discípulos inicialmente dudaron de la resurrección de Jesús, finalmente llegaron a creer a través de las pruebas y el poder del Espíritu Santo. Del mismo modo, podemos fortalecer nuestra fe en la resurrección de Jesús al estudiar las Escrituras y permitir que el Espíritu Santo obre en nuestras vidas. Recordemos las palabras de Jesús a Tomás: «Bienaventurados los que no vieron y creyeron» (Juan 20:29).

Llamado a la acción:

¿Quieres fortalecer tu fe en la resurrección de Jesús? Dedica tiempo a estudiar las Escrituras y pide al Espíritu Santo que te guíe en tu búsqueda de la verdad. La resurrección de Jesús es el fundamento de nuestra fe y la promesa de nuestra propia vida eterna en Cristo.

ORACIÓN

Señor, gracias por tu sacrificio en la cruz y por tu resurrección, que nos da esperanza y vida eterna. Ayúdanos a profundizar en nuestra fe y a comprender el significado de tu resurrección en nuestras vidas. Que el Espíritu Santo nos guíe y nos revele la verdad para que podamos creer con todo nuestro corazón, incluso cuando no lo vemos con nuestros propios ojos. Fortalece nuestra fe y permítenos ser testigos valientes de tu amor y poder en un mundo que necesita desesperadamente la esperanza que tú ofreces. En el nombre de Jesús, amén.

Ministerio Maná