Devocional │ No dejes que esto te domine

No dejes que te domine el viejo hombre

Con cuantos buenos deseos nos levantamos, pero al final sentimos que no podemos cambiar, que volvemos a lo mismo, que nuestro viejo hombre siempre vuelve a surgir con las mismas rabietas, las mismas venganzas, las mismas malas relaciones, malas palabras.

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El efecto rebote en nosotros

Este fenómeno se conoce como el efecto rebote, que se refiere a la tendencia a volver a nuestros patrones de comportamiento anteriores después de haber intentado cambiarlos. Esto se debe a varias razones:

Falta de estrategia:

A veces, cuando emprendemos un nuevo proyecto, no tenemos un plan sólido para mantenernos enfocados y seguir adelante.

Falta de motivación:

Cambiar nuestros patrones de comportamiento puede ser difícil y desalentador, especialmente si no estamos completamente motivados para hacerlo.

Poco apoyo:

Hacer cambios significativos en nuestras vidas también puede requerir el apoyo de otras personas, ya sea a través de un grupo de apoyo o de un amigo o mentor.

Falta de auto-reflexión:

Algunas veces no reflexionamos sobre las causas fundamentales de nuestros patrones de comportamiento y no tratamos de modificarlos a su raíz.

Falta de perseverancia:

es importante ser conscientes de que cambiar nuestros patrones de comportamiento puede requerir tiempo y esfuerzo constante, y que no debemos rendirnos ante los primeros obstáculos.

Ausencia de un plan de contingencia:

A veces se sufre una tentación fuerte y no se tiene un plan para manejarlo.

Mala gestión de las emociones:

Cuando no se ha aprendido a manejar las emociones, se vuelve a caer en los mismos patrones de conducta.

Falta de comunidad:

En un proceso de transformación es importante rodearse de personas que te apoyen y te ayuden a mantenerte enfocado y motivado.

Falta de entendimiento:

En ocasiones no entendemos completamente el problema o patrón de comportamiento que estamos tratando de cambiar, lo cual hace que sea difícil tener éxito a largo plazo.

Falta de paciencia:

Cambiar patrones de comportamiento a menudo requiere tiempo y paciencia. Si no somos pacientes con nosotros mismos y con el proceso, es fácil desanimarnos y volver a nuestros patrones anteriores.

Falta de autodisciplina:

Cambiar nuestros patrones de comportamiento también requiere autodisciplina y la capacidad de resistir tentaciones. Si no somos capaces de tener autodisciplina, es fácil caer en nuestros patrones antiguos.

Comodidad:

Nuestra comodidad también puede ser un factor importante en el efecto rebote, ya que es más fácil seguir con lo que ya conocemos y estamos acostumbrados a hacer en lugar de salir de nuestra zona de confort.

Cuando vivimos algunos de estos factores en nuestra vida a veces sentimos que no tenemos salida, pero solo a través de la confianza en el amor y la obra de Cristo Jesús podremos salir victoriosos del efecto rebote y del viejo hombre.

 

Seguir a Cristo es la decisión para vencer el efecto rebote:

 

En nuestra vida cristiana, enfrentamos constantemente la lucha entre nuestra carne y nuestro espíritu. Es fácil caer en la tentación de seguir nuestros instintos y hábitos antiguos, pero como cristianos, debemos tomar una decisión consciente de seguir al Espíritu Santo y renunciar a nuestras viejas formas de vida. Como se menciona en Romanos 8, debemos “no andar según la carne, sino según el Espíritu” y vivir controlados y guiados por el Espíritu Santo. Al hacer esto, manifestamos en la práctica lo que somos en Cristo.

La decisión de vivir en el Espíritu no es fácil, pero Dios nos da la gracia y la fuerza necesaria para hacerlo. En vez de enfocarnos en tratar de mejorar nuestra carne, debemos rendir nuestra vida a Cristo y entregar nuestro corazón a Él, muriendo a nuestro viejo hombre y naciendo como una criatura nueva.

La estrategia proviene de Dios:

Proverbios 16:3 dice “Encomienda tus obras al Señor, y tus proyectos se cumplirán.” En lugar de confiar en nuestra propia estrategia, debemos confiar en Dios y buscar su guía en todos nuestros proyectos.

Cristo es nuestra motivación:

2 Corintios 5:14 nos recuerda que “El amor de Cristo nos impulsa.” Cuando nuestra motivación se basa en el amor de Dios, es más fácil mantenernos motivados a pesar de las dificultades.

Nuestro apoyo es la Iglesia:

Romanos 12:5 nos dice “somos un cuerpo en Cristo, y cada uno es un miembro con una función específica.” Cuando somos parte de una comunidad cristiana, podemos contar con el apoyo y la oración de otros creyentes.

Examinar si estamos en el camino de Dios:

Salmo 139: 23-24 nos recuerda “Examina y conoce mi camino, Y sigue mi senda; Yo seré un hombre justo, Y me perdonarás.” Al reflexionar sobre nuestros patrones de comportamiento y buscar perdón de Dios, podemos superar esos patrones.

No rendirnos ante los obstáculos

Santiago 1:12 nos dice “Bienaventurado el hombre que soporta tentación, porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, la cual Dios ha prometido a los que le aman.” Debemos recordar que cambiar nuestros patrones de comportamiento puede requerir tiempo y esfuerzo constante, y no debemos rendirnos ante los primeros obstáculos.


Confiar en el Señor:

Filipenses 4:13 nos recuerda “todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Cuando confiamos en la fuerza de Dios, podemos superar cualquier dificultad y vencer el efecto rebote en nuestras vidas.

Conocer la verdad a Dios:

Juan 8:32 nos dice “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Buscar entender la verdad de Dios y cómo aplicarla a nuestras vidas nos ayudará a superar nuestros patrones de comportamiento.


Saber esperar en Dios:

Santiago 1:3 nos recuerda “sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.” Debemos recordar que el cambio requiere tiempo y paciencia, y debemos ser pacientes con nosotros mismos y con el proceso.

Conclusión

Para enfrentar el efecto rebote en nuestras vidas siguiendo a Cristo, podemos utilizar los principios y enseñanzas de la Biblia para abordar los desafíos y dificultades que se presentan. Podemos confiar en la estrategia de Dios y buscar su guía en nuestros proyectos, basar nuestra motivación en el amor de Dios, contar con el apoyo y la oración de otros creyentes en una comunidad cristiana, reflexionar sobre nuestros patrones de comportamiento y buscar el perdón de Dios, tener perseverancia y no rendirnos ante los primeros obstáculos, tener un plan de contingencia para manejar las tentaciones, manejar nuestras emociones de manera adecuada y finalmente salir de nuestra zona de confort.

Oración

Padre celestial, te agradecemos por tu amor y gracia incondicional hacia nosotros. Sabemos que en nuestra propia fuerza, es difícil superar el efecto rebote en nuestras vidas y mantenernos enfocados en tus metas para nosotros. Pero confiamos en que con tu ayuda y guía, podemos superar cualquier obstáculo que se nos presente. Te pedimos por estrategia y sabiduría para planear nuestros proyectos y metas, y por motivación basada en tu amor para seguir adelante incluso en momentos difíciles. Te pedimos por una comunidad de apoyo en nuestra vida espiritual, y por la capacidad de reflexionar y buscar perdón a través de tu Palabra. Te pedimos por perseverancia y paciencia en el proceso de cambio, y por un plan de contingencia en caso de tentaciones. Te pedimos por la capacidad de manejar nuestras emociones y salir de la comodidad en nuestras vidas. Te pedimos esto en el nombre de Jesús. Amen.

 

 

Ministerio Maná