Ser socio de la Gran Comisión va más allá de un simple título o una etiqueta; es un llamado a ser parte activa de una misión trascendental. La Gran Comisión, tal como lo relatan los evangelios, es el encargo que Jesús dejó a sus seguidores: llevar el mensaje de salvación a cada rincón del mundo. En este contexto, «ser socio» significa ser colaborador, compañero de ruta y defensor de esta causa.
Hoy, en el corazón de Medellín, Colombia, hay 4 misioneros en campus universitarios dedicados a este propósito, llevando el amor y la esperanza de Cristo a las universidades.
grupo de jóvenes misioneros
Son jóvenes comprometidos, dispuestos a dejarlo todo para que otros puedan conocer la verdad. Y aquí es donde tú entras en escena.
Formar parte de ‘Socios de la Gran Comisión’ no se trata de hacer una transacción, sino de invertir en vidas y en el futuro del evangelio. Es una oportunidad de establecer una conexión directa con estos misioneros y asegurarse de que su labor continúe por medio de una aportación mensual, permitiéndoles concentrarse plenamente en su ministerio durante un año.
1 MISIÓN
Conviértete en Padrino de uno de nuestros misioneros